Introducción - Nota Sinoptica

 

DIÁLOGO DE ALTO NIVEL SOBRE ALTERNATIVAS AL ENCARCELAMIENTO PARA DELITOS RELACIONADOS CON DROGAS.
Washington D.C. 1 al 3 de diciembre de 2015.

Resumen Ejecutivo

En los últimos años, muchos de los países de las Américas han experimentado un aumento significativo de personas que han entrado al sistema de justicia penal y que están privadas de libertad por delitos de menor gravedad relacionados con las drogas, lo cual ha generado grandes presiones tanto económicas como sociales dejando de lado, al mismo tiempo, las perspectivas fundamentales de salud y de derechos humanos. El aumento de la población carcelaria por delitos relacionados con drogas está relacionado con el uso preferente del derecho penal y una tendencia punitivita hacia la expansión del establecimiento de penas criminales en el campo de drogas, con un aumento significativo tanto en las conductas asociadas a las drogas que son criminalizadas como a las penas previstas para delitos relacionados con ellas. Este fenómeno tiene lugar en un contexto de aumento de la prisión preventiva en el cual los delitos menores relacionados con las drogas tienen un alto involucramiento. 

Los factores identificados evidencian que la política criminal y las leyes del Estado para aquellos delitos menores relacionados con drogas, deben redireccionarse hacía un enfoque menos represivo y al mismo tiempo más preventivo, que permita la creación de políticas y de normas jurídicas más acordes a la realidad jurídica y social, la rehabilitación de los infractores, la disminución de las tasas de hacinamiento o sobrepoblación, la reducción de los índices de comisión de estos delitos, y el uso más eficiente de los recursos públicos. 

Las alternativas al encarcelamiento se convierten en una opción adecuada de la política criminal del Estado con la adopción de mecanismos o medidas que permitan una respuesta más adecuada desde el punto de vista de los derechos humanos y la salud pública, con el fin de responder de una manera más racional y proporcionada a las personas sometidas al sistema penitenciario y carcelario por dichos delitos. Éstas se definen como aquellas medidas (que pueden ser tanto reformas jurídicas como también estratégicas, programáticas o políticas) que buscan reducir la judicialización, o limitar el encarcelamiento en caso de que haya judicialización, o la disminución del tiempo de privación efectivo de libertad en caso de que haya encarcelamiento de las personas que hayan cometido delitos relacionados con drogas.

La meta más importante de estas alternativas es alcanzar la integración social de los infractores de menor gravedad relacionados con las drogas, lo cual, debe ocurrir a través de un esfuerzo interinstitucional que combine varios mecanismos (justicia, salud, educación, capacitación, opciones de empleo y otras medidas sociales y administrativas) para lograr que los resultados sean sostenibles.

Los Estados Miembros de la OEA han hecho grandes esfuerzos por elevar esta discusión al nivel que sea preciso para poder avanzar en la búsqueda de medidas concretas de manera más eficiente y eficaz, entre estos esfuerzos podemos destacar los siguientes:

  • En el 2010, los Estados Miembros de la OEA, adoptaron la Estrategia Hemisférica sobre Drogas  y su Plan de Acción 2011‐2015, acordando explorar vías para ofrecer servicios de tratamiento,  rehabilitación y reinserción social a infractores de la ley penal dependientes de drogas, como medida alternativa al encarcelamiento, y en algunos casos, a su prosecución penal.
  • En el 2013, por mandato de los Jefes de Estado, la OEA publicó el informe titulado "El Problema de las Drogas en las Américas". Entre los retos que se identifican en el informe se encuentra el aumento de la población carcelaria por delitos relacionados con las drogas y la consecuente situación penitenciaria; la falta de disponibilidad de tratamiento y el complicado acceso a servicios sociales por parte de los usuarios dependientes de drogas, así como la situación de  vulnerabilidad y los desafíos a los que están expuestos diversos grupos sociales, como los jóvenes, las mujeres y las poblaciones de escasos recursos.
  • Ese mismo año, en la Declaración de Antigua, Guatemala, "Por una política integral frente al problema mundial de las drogas en las Américas", los Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA "alientan a los Estados Miembros, de conformidad con su legislación nacional, a que continúen fortaleciendo sus acciones y políticas, incluyendo un enfoque de género según corresponda, tendientes a reducir el hacinamiento carcelario, con la promoción del mayor acceso a la justicia para todos, respetando la proporcionalidad entre el daño y la pena y el apoyo de alternativas al encarcelamiento…”.
  • Posteriormente en el 2014, en la resolución de Asamblea General Extraordinaria de la OEA en Guatemala (AG/RES. (XLVI-E/14)1),  se insiste en la necesidad de: “Promover, según corresponda, de conformidad con la legislación nacional, alternativas al encarcelamiento, teniendo en cuenta, entre otras cosas, el enfoque de género, la gravedad de la conducta cometida y la adecuación de la condena, con miras a evitar el delito, logrando la rehabilitación y reinserción en la sociedad de personas encarceladas a fin de garantizar el bienestar de las personas y las comunidades, y reduciendo el hacinamiento carcelario, con pleno respeto de los derechos humanos”.
  • Para avanzar con estos esfuerzos, el gobierno de Colombia, a cargo entonces de la presidencia de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), propuso la creación de un Grupo de Trabajo para generar propuestas alternativas al encarcelamiento para los delitos relacionados con las drogas, cuyo objetivo central era “Identificar y analizar alternativas al encarcelamiento a partir de la evidencia disponible y bajo una perspectiva que fortalezca la salud pública y privilegie los derechos humanos”.  Estos tres elementos, guiaron el desarrollo del Informe Técnico sobre Alternativas al Encarcelamiento para Delitos Relacionados con Drogas, publicado en mayo del 2015.

La OEA continúa haciendo grandes esfuerzos para fortalecer la capacidad de sus Estados en el diseño de respuestas adecuadas al fenómeno de las drogas en el Hemisferio y lo hace tanto en el marco de las propias reuniones entre y con los Estados Miembros, así como  en diversos eventos organizados dentro del marco UNGASS 2016. Aún queda un largo camino por andar, y este debate y discusión ha de continuar. Esperamos contar con todas y todos ustedes en esta ocasión.


actualizado el 10/16/2015 8:20:43 AM