Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD)

Un Enfoque Global para Combatir las Drogas - CICAD/OEA

 

Un Enfoque Global para Combatir las Drogas

José Miguel Insulza,
Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA)

(Originalmente publicado en Huffington Post, 23 Junio 2010)

            Hoy en día, el tráfico de drogas, así como todos sus males, presentan una de las mayores amenazas a la democracia y estabilidad en el Hemisferio Occidental.  El crecimiento de la violencia relacionada con el tráfico de droga en México ha cobrado más de 5.000 vidas sólo en el último año. Esta semana, el Gobierno de Jamaica capturó a un capo de la droga después de un mes de búsqueda que desató un estado de emergencia y docenas de muertos. Colombia continúa una lucha que lleva décadas en contra de grupos armados que se financian principalmente por la producción y venta de cocaína. Y los Estados Unidos se encuentran movilizando a 1.200 tropas de la Guardia Nacional para contrarrestar la violencia creada por las pandillas y el tráfico de drogas en su frontera sur.

            Los hechos de violencia y el uso de la fuerza solamente cuentan una parte de la historia. La violencia generada por la droga está ligada al crecimiento del consumo de la misma en el Hemisferio. A pesar de que se ha progresado en frenar la producción y tráfico de droga durante los últimos años, se necesita hacer aún más  para reducir el consumo, el cual representa un costo social y económico que sigue creciendo en nuestras sociedades.

            Este mes, los Estados Miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) adoptaron una nueva estrategia hemisférica que ayudará a los países a desarrollar políticas que se enfoquen no sólo en el suministro y control de la droga, sino también en su dependencia. Esta estrategia reconoce que la dependencia hacia las drogas es un mal crónico y reincidente que debe ser tratado como un componente clave en la política de salud pública. Es una enfermedad que está a la par con enfermedades como la diabetes, la hipertensión o el asma y que requiere de un tratamiento médico adecuado para atacar sus causas profundas.

            Esta nueva estrategia de la OEA va de la mano con un giro reciente en la política anunciada por los Estados Unidos. La promesa del Presidente Barack Obama de destinar más recursos para la prevención y el tratamiento de la drogadicción va de forma paralela a la perspectiva que existe en el Hemisferio, la cual considera el consumo y la dependencia de drogas como problemas de salud pública y no únicamente como actos criminales. Le damos la bienvenida a este giro de política, basado en la evidencia, el cual se apoya en principios de salud pública, seguridad, y el respeto por los derechos humanos.

            De forma similar, entre sus recomendaciones, esta nueva estrategia de la OEA contra las drogas promueve el tratamiento como una alternativa al encarcelamiento. La estrategia incluye el establecimiento de cortes de drogas donde un juez supervisa la recuperación y posee la potestad de recompensar una mejoría o, de la misma manera, de castigar una recaída. Este enfoque, que ahora se usa de manera relativamente amplia en los Estados Unidos pero no en otros países, ha demostrado tener éxito en reducir delitos repetitivos y recaídas en el consumo de droga.

            Sin embargo, otros esfuerzos que tengan en cuenta la posibilidad de una recaída también son necesarios. En este sentido, la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), una agencia especializada de la OEA, está entrenando exitosamente a consejeros y terapeutas para la certificación de estos expertos en el tratamiento de la drogadicción y así mejorar la calidad de estos servicios en América Latina.

            Como primer paso hacia un enfoque global para confrontar los retos comunes del tráfico de droga, y la dependencia de la misma, es crucial que las naciones del Continente Americano hagan un énfasis en la raíz del problema; el consumo ilícito de drogas. Aproximadamente el 20 por ciento de los consumidores de droga corresponden a cerca de un 80 por ciento del consumo total.

            Reduciendo progresivamente la dependencia en los consumidores habituales de droga, nuestros programas no solamente ayudan a reducir la demanda de la droga, sino también afectan las ganancias de organizaciones criminales transnacionales que amenazan la economía, seguridad, y democracia en nuestro Hemisferio.

            La violencia recurrente relacionada con el problema de la droga en la región nos recuerda que un enfoque multilateral es fundamental para darle dirección al complejo y dinámico problema de la droga. Es necesaria una  combinación de recursos logísticos, intelectuales, capitales y voluntad política si queremos contrarrestar este problema que no tiene fronteras. Hay vidas que se están destruyendo, gobiernos que están siendo atacados y economías que están experimentando más presión que nunca.  Ha llegado el momento de que los Estados Miembros y naciones alrededor del mundo conviertan este imperativo moral en una de sus prioridades estratégicas. Ha llegado el momento para nuevas ideas, diálogo y para una acción más proactiva que nunca.         


actualizado el 1/24/2011 1:34:21 PM