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El Mercurio - Suplemento de Sabado
Sábado 21 de abril de 2012

El embajador se refiere a la tarea que le fue encomendada al organismo hemisférico de estudiar enfoques alternativos para combatir las sustancias ilícitas, tras la Cumbre de las Américas.
MARÍA TERESA NIELSEN H.
Una vez finalizada la Cumbre de las Américas en Cartagena de Indias la semana pasada, la Organización de Estados Americanos (OEA) recibió el mandato de iniciar un estudio que revise el actual modelo de la lucha contra las drogas, y que analice alternativas más eficaces, luego de cuatro décadas de una guerra frontal.
En una visita a "El Mercurio", el Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana para el Control el Abuso de Drogas (CICAD) de la OEA, embajador Paul Simons, conversó de cómo su entidad recibe la misión otorgada por el Presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y discutió los nuevos enfoques y estrategias de la OEA para luchar contra el tráfico y consumo de drogas.
-¿Cómo recibe la OEA el encargo otorgado tras la Cumbre de las Américas?
"La OEA, y especialmente la CICAD, donde yo llevo seis meses como secretario
ejecutivo, tienen más 25 años trabajando en el tema. Y durante ese periodo hemos
elaborado tres estrategias hemisféricas de drogas y colaboramos con los países
tanto en el diseño de políticas como en la ejecución.
El Presidente Santos habló de la necesidad de hacer un análisis de los
resultados de las actuales políticas y también de explorar nuevos enfoques, y
obviamente la OEA va a estudiar y formular una propuesta basada en el mandato
entregado. Pero es un poco prematuro hablar más de eso porque lo entregó hace
pocos días y aún no se ha cuadrado cuál será el plan de trabajo".
-¿Cree que el actual enfoque frontal esté dando resultados?
"Nosotros llevamos tres estrategias hemisféricas y ha habido cambios. La última
estrategia, que fue consensuada en 2010, reconoce por primera vez la adicción
como una enfermedad crónica y recurrente que requiere un enfoque en salud
pública, por lo que la mayoría de los países están dando ese giro, tratando de
mejorar sus sistemas de tratamiento, prevención y reintegración social.
La nueva estrategia también habla mucho más de la sociedad civil (...) la que
está muy activa en nuestras reuniones tanto a nivel de comisión, y que también
ejecuta mucho de nuestros proyectos a nivel comunitario.
También existe un enfoque hacia los recursos, porque casi todos los países de
Latinoamérica sufren un problema de consumo. Hace 20 años no era así, pero ahora
todos necesitan recursos tanto para el control como para la irrupción de
demanda. Hay un desafío compartido, que es cómo podemos lograr esos recursos en
periodos de restricción fiscal y presupuestaria.
La estrategia se enfoca, además, en diseñar políticas basadas en la evidencia:
qué funciona, qué no funciona. No se deben seguir políticas año tras año
simplemente porque siempre ha sido así. Se deben hacer estudios para medir
exactamente cuáles son los resultados y cuadrar las políticas basado en eso.
El tema de las drogas sintéticas y farmacéuticas no existía en EE.UU. hace 20
años, y ahora es el mayor problema, mientras que el consumo de cocaína ha bajado
en un 30-40 %".
-Da la impresión que la idea de que antes había países consumidores con sus
propios problemas y países productores con sus propios problemas ha ido
desapareciendo.
"Ha ido cambiando hacia un enfoque un poco más integral. Seguramente todos los
países ahora son consumidores, y casi todos consumen cocaína de una u otra
forma. Y ahora la mayoría de los países tiene problemas bastante graves de uso
de alcohol entre menores de edad".
-¿Estamos frente a un efecto globo en la lucha contra el narcotráfico, en donde
la presión localizada en un sector se moviliza a otro y así sucesivamente?
"En la producción se podría decir que sí, especialmente en lo que tiene que ver
con la hoja de coca, pero no es un fenómeno completamente de la demanda, donde
los mismos narcotraficantes van a buscar nuevos mercados. En este caso buscaron
y desarrollaron el mercado de cocaína en África.
Es muy posible que el problema de los farmacéuticos legales en EE.UU. se
traslade a otros países, por lo que tenemos un grupo de expertos en la OEA que
vigila ese tema. Lo mismo ocurre con las drogas sintéticas, que se pueden
producir en cualquier parte, por eso trabajamos mucho con los países en el
control de precursores, para tratar de minimizar la posibilidad que se lancen
industrias, por ejemplo, de metanfetaminas.
Algunas de éstas están reglamentadas internacionalmente y otras no, ya que antes
de que sean ingresadas en la lista de prohibición hay que realizar análisis de
sus impactos a la salud para probar que son peligrosas, lo que puede durar un
tiempo. Y durante ese periodo, esos productos se pueden vender fácil y
legalmente por Internet.
Los desafíos futuros van a ser las nuevas drogas sintéticas y la posible
diversificación de productos farmacéuticos, lo que ahora es un problema más
concentrado en Europa y EE.UU., pero que seguramente llegará a toda América en
pocos años".
- ¿La OEA ha considerado promover la creación de unidades transnacionales para
la lucha al narcotráfico?
"Nuestra comisión es una entidad multilateral que organiza eventos y colabora
con especialistas en los diferentes temas. La mayoría de los asuntos de la OEA
son analíticos y son recomendaciones, pero tenemos expertos que sólo ven el tema
naval y marítimo, que se reúnen un par de veces al año para ver las nuevas
tendencias en el transporte y cuáles son las nuevas técnicas que utilizan
narcotraficantes para evitar los controles.
Hay un grupo parecido que trabaja en el tema de lavados de activos, donde
siempre hay nuevas técnicas que se están desarrollando, al igual que uno que ve
la irrupción de demanda".
- ¿Evalúan de alguna forma a los países que hacen un mayor o menor esfuerzo
contra el narcotráfico? No sólo por disposición de recursos, sino también por
voluntad política. Por ejemplo, Colombia que lo hace frontalmente.
"Lo que tenemos dentro de la CICAD desde hace quince años es lo que se llama
(el
Mecanismo de) Evaluación Multilateral, donde los mismos 34 países evalúan a las otras naciones
cada tres años. No es un ejercicio de la OEA, es de los países, nosotros
entregamos apoyo técnico, pero ellos emiten recomendaciones que se pueden
fortalecer o implementar. Y ahí a veces se puede notar cuáles necesitan un poco
más de apoyo. Muchas veces pasa por un tema de recursos, ya que es un desafío
muy grande conseguirlos para que el Estado tome un papel más preponderante.
Hasta ahora, en muchos de nuestros países la sociedad civil hace la mayor parte
del tratamiento de las adicciones con recursos independientes".
-¿Qué le diría Ud. a los gobiernos del continente? ¿Por qué es importante
asignar recursos a la rehabilitación?
"En los países que han analizado el modelo de los
tribunales de tratamientos de
drogas se demuestra que el gasto temporal en tratamiento es pagado ocho o diez
veces en la reducción de la reincidencia, porque los costos de mantener una
persona en prisión son muy altos, y muchas veces estas personas siguen un
círculo vicioso. Entran por crímenes menores, pero dentro de prisión desarrollan
una cultura de criminalidad, y es difícil cortar ese círculo. Si se puede sacar
a la persona antes de entrar a ese círculo, los ahorros son enormes. El problema
es que hay que tener un buen sistema de coordinación interministerial, donde las
partes entiendan que va a haber un ahorro a largo plazo haciendo una determinada
inversión inmediata en tratamiento, rehabilitación y también en integración
social".
"Seguramente todos los países (miembros de la OEA) son consumidores de drogas
(...) y actualmente la mayoría también tiene problemas bastante graves de uso de
alcohol entre menores de edad."
Chile, ejemplo en cuanto al tratamiento vigilado
El ex embajador de Estados Unidos en Chile explica que una de las labores
principales de la CICAD es hacer un análisis que evidencie qué funciona y qué no
en las políticas antidrogas, es decir, se enfoca en los resultados concretos. Si
hay nuevas tendencias y prácticas que son positivas, "tratamos de forjarlas y
promoverlas en la región".
Como ejemplo, destaca que Chile ha sido "uno de los líderes encontrando algunas
soluciones de tratamiento vigilado para ciertas personas" y lo logra a través de
un juez que evita la prisión de quienes cometen delitos bajo la influencia de
las drogas, lo cual le da la oportunidad a ellos de alcanzar una reinserción
efectiva.
En cuanto a promoción de políticas, cuenta que hace unos cinco o seis años, la
CICAD publicó una guía de mejores prácticas hemisféricas en prevención escolar,
y más de la mitad de los países de la OEA las insertaron en sus programas.
"También hace 20 años hicimos el primer
reglamento modelo en el tema de lavado
de dinero, y nuevamente más de la mitad de los países lo adaptaron en sus
reglamentos", dijo.
Originalmente publicado en El Mercurio (se necesita una cuenta gratuita del periódico para acceder al artículo.)
actualizado el 4/24/2012 6:18:33 PM