Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas   Organización de los Estados Americanos
Número 1, Año 6  —  Primer Trimestre de 2008                                         English version | Archivo | Contacto
Cabezal del Observador de la CICAD

Illustation: public health and invesstment on the lineEl abuso de inhalables se cierne como una amenaza sobre los jóvenes sudamericanos

Por Marya Hynes Dowell y Pedro Mateu-Gelabert*

Este artículo es adaptado de un análisis más completo que los autores están preparando para publicación en un periódico académico.

Aunque, para la opinión pública y los medios de comunicación convencionales, los inhalantes sean una droga de los niños de la calle, y los gobiernos no le den al consumo de inhalantes un lugar importante en la salud pública y las políticas antidrogas, si se leen atentamente las últimas encuestas a estudiantes secundarios, se observa que el consumo de inhalantes está, en algunos países, más extendido que el consumo de cocaína, pasta base y anfetaminas, lo cual constituye un grave problema para la salud pública.

Esta conclusión surge de un análisis ulterior de los resultados del estudio Jóvenes y Drogas: un Desafío para la Política Pública (PDF), llevado a cabo en forma conjunta por la CICAD y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) a través de su oficina regional de Perú y publicado en el 2006. El informe analizaba los datos surgidos de la encuesta sobre consumo de drogas en estudiantes secundarios realizada en el 2005 en nueve países sudamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay.

A la mano

Los inhalantes son vapores químicos inhalables que producen efectos psicoactivos (alteraciones mentales). Existe una variedad de productos legales que se consiguen en el hogar, en el lugar de trabajo y en el mercado, y que pueden contener sustancias inhalables (NIDA Infofacts: Los Inhalantes Abuso de Inhalantes). La definición de inhalantes suele ser problemática ya que el término abarca una serie de sustancias químicas que produce una variedad de efectos psicoactivos y farmacológicos, y que, en casi todas las encuestas sobre drogas, se engloban en una única sustancia.

Los inhalantes ingresan rápidamente en el flujo sanguíneo a través de los pulmones y son velozmente transportados al cerebro. Aunque las distintas sustancias químicas que se encuentran en los inhalantes pueden producir varios efectos farmacológicos, la mayoría provoca un rápido período de excitación, seguido por somnolencia, mareo, desinhibición y agitación. En grandes cantidades, los solventes y gases producen anestesia, falta de sensibilidad e inconciencia (NIDA Monograph series 148, Epidemiology of Inhalant Abuse: an International Perspective (1995) and Inhalant Abuse Among Children and Adolescents (conferencia en 2005), solo en inglés).

A largo plazo, el consumo produce una variedad de trastornos neuropsicológicos, entre ellos, la pérdida de coordinación muscular y daños cerebrales generalizados (Makalinao), y hay pruebas de que también afecta otras funciones sensomotoras controladas por el sistema nervioso (Galinda y otros, Oetting y otros). El tolueno, por ejemplo, también provoca daños en el corazón, los pulmones, el hígado y los riñones (Medina Mora).

Entre las sustancias de las que más se abusa, se encuentran las que contienen tolueno, solvente hallado en los diluyentes de pintura y pegamentos. Otras sustancias son gases, propelentes y aerosoles.

Un riesgo disfrazado

El análisis comparativo de la CICAD muestra que, considerando todos los grupos etarios y sexos, los inhalantes son la segunda droga de mayor consumo entre los estudiantes secundarios, y, en más de un país, la de mayor consumo. Lo antedicho es cierto tanto con respecto a la prevalencia de vida del consumo de drogas como al consumo más frecuente. Los inhalantes se ubican sólo detrás de la marihuana como droga de mayor consumo, superando la tasa de prevalencia de la cocaína y la pasta base en casi todos los países, y su consumo disminuye levemente sólo cuando llegamos al grupo de mayor edad.

Aunque, en la mayoría de los países, el consumo de drogas generalmente es menor en las mujeres que en los hombres, el consumo de inhalantes registra una inquietante tendencia en ese sentido. En Brasil, Ecuador, Paraguay y Perú, los inhalantes fueron la droga ilegal de mayor consumo entre las mujeres al analizar la prevalencia de vida de todas las drogas.

Tabla 1: Prevalencia de vida de consumo de inhalables
por país entre estudiantes por genero
País Hombres Mujeres
Argentina 5,98 3,71
Bolivia 4,37 2,51
Brasil 17,77 15,48
Colombia 5,24 2,96
Chile 5,40 5,54
Ecuador 7,14 3,66
Paraguay 2,60 2,75
Perú 4,99 4,16
Uruguay 3,65 2,30

Una entrada al abuso de drogas

El consumo por grupo etario muestra patrones preocupantes. En el grupo etario de 14 años o menos, los inhalantes fueron la droga de mayor consumo en casi todos los países, más allá de la frecuencia de consumo. Este grupo etario es el que más preocupa pues los niños que ya consumen drogas en forma habitual a esa edad son firmes candidatos a caer en una adicción de largo plazo.

Tabla 2: Prevalencia de último año de consumo de inhalables 
entre estudiantes, según edad
País 12-14 años 15-16 años 17- años
Argentina 2,28 3,08 2,62
Bolivia 0,60 1,56 1,90
Brasil 11,36 18,12 18,73
Colombia 2,01 3,93 5,90
Chile 2,17 2,97 2,45
Ecuador 2,21 2,50 2,03
Paraguay 1,44 1,58 1,59
Perú 1,65 1,81 2,17
Uruguay 0,78 2,45 1,57

El patrón de consumo por grupo etario difiere del de los Estados Unidos y Canadá, donde el consumo de inhalantes alcanza su pico en el octavo grado (comparable, en líneas generales, con el grupo de 14 años o menos) y luego disminuye a medida que los jóvenes comienzan a consumir otras drogas. En los países del estudio, el consumo de inhalantes llegó a su nivel máximo entre los 15 y 16 años de edad (similar, en términos generales, al décimo grado de los Estados Unidos), pero se mantuvo en el grupo de 17 años o más en todos los países.

Según investigaciones sobre el consumo de inhalantes en niños de la calle, muchos de ellos comienzan a aspirar pegamento o tolueno para combatir el hambre. Sin embargo, no tenemos una explicación clara de por qué comienzan a consumir inhalantes niños que se encuentran dentro del sistema escolar y que, comparativamente, no parecerían tener problemas económicos.

Photo: Students seated at typewritersEste fenómeno podría tener un gran impacto sobre los sistemas educativos nacionales y debería estar contemplado en las políticas nacionales antidrogas. El consumo generalizado de inhalantes en las escuelas podría perjudicar los sistemas de educación pública de todos los países. La neurotoxicidad de los inhalantes afecta el rendimiento escolar de los niños (Lara y otros), además de tener consecuencias a largo plazo para el sistema de salud pública del Estado cuando los niños presenten disfunciones cardíacas, renales y hepáticas a causa del consumo.

El caso especial de Brasil

En Brasil, el consumo de inhalantes supera ampliamente el registrado en sus países vecinos, por lo que resulta de especial interés para futuros estudios. Más del 15 % de los niños en edad escolar ha consumido inhalantes alguna vez en su vida y el 10%, una cifra elevada, manifestó que consume inhalantes en forma habitual. Esta práctica puede tener raíces históricas. Ya en la década de 1930, se empleaban lança perfumes (mezclas inhalables de perfume, éter y otras sustancias) en los carnavales como droga festiva general. Lamentablemente, los datos de este estudio no nos brindan suficientes detalles sobre las sustancias inhaladas para poder determinar de qué sustancias se trata.

Conclusión

Hay un gran vacío de conocimientos en las investigaciones sobre consumo de drogas y una necesidad imperiosa de arrogar luz sobre este problema de salud pública. En primer lugar, en las encuestas sobre drogas se trata a los inhalantes como si representaran una única sustancia. Pero, en realidad, se consume una variedad de sustancias que poseen efectos neurológicos y toxicológicos diferentes. Los hacedores de políticas nacionales deben saber qué sustancias se consumen para poder diseñar programas efectivos.

El presente análisis demuestra que el consumo de inhalantes no se limita a niños de la calle marginados; por el contrario, es un problema de abuso de sustancias que abarca a todos los grupos etarios y sexos, con graves consecuencias para los sistemas educativos nacionales.

Países y agencias que participaron en el estudio

El OID reconoce la colaboración de las comisiones nacionales de drogas en el éxito de esta investigación.

Authors

Marya Hynes Dowell, M.H.S., trabaja en el Observatorio Interamericano sobre Drogas (OID) de la CICAD encargado del proyecto de costos económicos y sociales del problema de las drogas en las Américas.

Pedro Mateu-Gelabert, Ph.D. en sociología, trabaja en temas de población en National Development and Research Institutes Inc. (NDRI) en Nueva York.

 

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